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Al contratar un seguro es común encontrarse con términos como tomador, asegurado e incluso beneficiario. Muchas personas que se inician en el mundo de los seguros se preguntan: ¿qué diferencia hay entre el tomador y el asegurado de una póliza? Entender esta diferencia es importante para saber quién tiene qué responsabilidades y derechos en el contrato de seguro. Si no conocemos estos roles, podríamos confundir quién debe pagar la prima, quién está protegido por la póliza o quién puede reclamar una indemnización en caso de siniestro.
En esta guía informativa te explicaremos de forma clara la diferencia entre tomador y asegurado.
Antes de comparar al tomador y al asegurado, definamos claramente qué significa cada término en el contexto de un contrato de seguro.
El tomador del seguro es la persona (física o jurídica) que contrata la póliza. Es decir, es quien firma el contrato con la compañía aseguradora y figura como titular de la póliza. El tomador asume las obligaciones principales del contrato: pagar la prima del seguro en los plazos acordados y proporcionar información veraz a la aseguradora sobre el riesgo asegurado. En otras palabras, el tomador (también llamado contratante o titular del seguro) es el responsable legal del seguro frente a la compañía.
Características clave del tomador del seguro: este puede elegir las coberturas de la póliza, designar beneficiarios (si aplica), hacer modificaciones o cancelar el seguro llegado el caso.
Importante: El tomador puede o no ser la misma persona que el asegurado, como veremos más adelante. Si contratas un seguro tú mismo para protegerte, serás tomador y asegurado a la vez; pero si contratas un seguro para otra persona, tú serás el tomador y esa otra persona será el asegurado.
El asegurado es la persona que está protegida por las coberturas del seguro. En otras palabras, el asegurado es el sujeto (o el bien, en caso de seguros de cosas) sobre el cual recae el riesgo cubierto por la póliza. Si ocurre el evento previsto (por ejemplo, un accidente, enfermedad, siniestro en hogar, etc.), el asegurado tiene derecho a recibir las indemnizaciones o servicios establecidos en el contrato (o el beneficiario designado las recibirá, según el tipo de seguro).
En muchos casos, el asegurado es la misma persona que contrata el seguro (el tomador), pero no siempre. El asegurado no necesita ser quien paga la prima; su papel principal es ser el beneficiario de la protección. Aun así, el asegurado también tiene ciertas responsabilidades: por ejemplo, debe cumplir con las condiciones de la póliza, dar información correcta sobre el riesgo (si es distinto del tomador, suele requerirse su consentimiento para ser asegurado) y en caso de siniestro, comunicar o colaborar en la reclamación del seguro. El asegurado, en resumen, es quien está cubierto por el seguro y obtiene el beneficio de esa protección.
(Nota: Existe también la figura del beneficiario – persona que recibe la compensación del seguro en determinados casos, típica en seguros de vida o accidentes. Sin embargo, en esta guía nos centramos en tomador y asegurado, que son las figuras fundamentales en la mayoría de pólizas.)
Ya definidas ambas figuras, podemos resumir las diferencias principales entre tomador y asegurado. La diferencia central radica en sus roles dentro del contrato: mientras el tomador es quien contrata y paga el seguro, el asegurado es quien está cubierto por ese seguro. A continuación, presentamos una tabla comparativa que destaca las responsabilidades y derechos de cada uno:
Aspecto | Tomador del seguro | Asegurado |
Rol en la póliza | Es quien firma el contrato con la aseguradora y figura como titular. También se le llama contratante o titular de la póliza. | Es la persona (o bien) cubierta por las coberturas del seguro. Su nombre figura como asegurado en la póliza. |
Obligaciones | Pagar la prima al día y cumplir con las obligaciones contractuales (informar con veracidad, notificar cambios en el riesgo, comunicar siniestros si corresponde). | Cumplir con las condiciones de la póliza que le afecten (por ejemplo, en salud seguir los procedimientos, en auto tener el carné vigente). Debe notificar al tomador o aseguradora si ocurre un siniestro (especialmente si el asegurado es distinto del tomador). |
Derechos | Puede modificar, renovar o cancelar la póliza. Tiene derecho a elegir o cambiar beneficiarios y coberturas. En seguros de vida, el tomador tiene derechos especiales (por ejemplo, rescatar el valor si corresponde). | Tiene derecho a recibir la cobertura pactada: asistencia, reparación o indemnización cuando sucede el siniestro cubierto. También puede solicitar información sobre la póliza y ejercer derechos de protección de datos, etc., como interesado en el contrato. |
Cobertura | No está cubierto por el seguro, a menos que sea también la persona asegurada. Si el tomador no figura como asegurado, no podrá beneficiarse de las coberturas directamente. | Está cubierto por el seguro. El asegurador (compañía) asumirá los costos o indemnizará al asegurado por las pérdidas o daños definidos en la póliza. Es el centro de la protección del contrato. |
Ejemplo típico | Quien contrata un seguro para otra persona: por ej., un padre que contrata un seguro para su hijo es el tomador (responsable de pagos y contrato). | La persona protegida: en el mismo ejemplo, el hijo es el asegurado (recibe la cobertura del seguro, aunque él no lo contrató ni paga la prima). |
Como vemos, tomador y asegurado no son lo mismo: el tomador se encarga de la parte contractual y de pago, mientras el asegurado es quien recibe la protección del seguro. A continuación, exploraremos en qué situaciones ambas figuras pueden coincidir y cuándo no.
En muchos casos habituales, el tomador y el asegurado coinciden en la misma persona. Esto sucede principalmente cuando contratamos un seguro para nosotros mismos o para nuestros propios bienes. Algunos escenarios comunes donde tomador y asegurado son la misma persona:
En todos estos casos, una sola persona cumple ambos roles. La ventaja es que el proceso es más sencillo: quien paga también es quien está cubierto, por lo que no hay confusión en la gestión del seguro. Además, cuando tomador y asegurado son la misma persona, todos los derechos y obligaciones de la póliza recaen en ese individuo. Por ejemplo, si eres tomador=asegurado, tú eres quien puede modificar o cancelar la póliza y también quien hará uso de las coberturas si sucede un siniestro.
Para entender mejor la diferencia entre tomador y asegurado, veamos algunos ejemplos prácticos de la vida real:
Estos ejemplos demuestran distintas combinaciones: tomador=asegurado (una persona que se auto-asegura), tomador distinto del asegurado en el ámbito familiar, y tomador distinto asegurando a terceros (caso empresarial). En cualquier circunstancia, identificar quién es el tomador y quién es el asegurado te ayudará a entender quién debe hacer qué en la póliza (pagar, gestionar, usar el seguro, etc.).
Sí. Tomador del seguro, titular de la póliza o contratante son términos equivalentes. Todos se refieren a la persona que contrata el seguro y firma la póliza. En resumen, el titular de la póliza es el tomador, es decir, quien asume las obligaciones de pago y las responsabilidades contractuales frente a la aseguradora.
No, no es obligatorio que sean la misma persona. Tomador y asegurado pueden coincidir (como hemos visto en muchos seguros individuales), pero también pueden ser personas distintas. Por ejemplo, en un seguro de coche, el propietario del vehículo podría ser el asegurado mientras que otra persona (un familiar, por ejemplo) es quien contrata y paga el seguro como tomador. Siempre que el asegurado haya dado su consentimiento y esté informado, es posible esta diferencia de roles.
La obligación de pagar la prima recae sobre el tomador del seguro. Es una de sus funciones principales como contratante. En la práctica, a veces tomador y asegurado son la misma persona y entonces esa persona paga su propio seguro. Pero si son distintos, siempre es el tomador quien debe efectuar el pago a la aseguradora. El asegurado no está obligado a pagar (a menos que se trate de la misma persona, claro), aunque nada impide que acordéis entre vosotros que el asegurado te reembolse, por ejemplo. Legalmente, la compañía reclamará el pago al tomador.
Sí, es posible cambiar el tomador de la póliza, aunque debe realizarse siguiendo el procedimiento de la aseguradora. Por lo general, se requiere comunicar a la compañía aseguradora la solicitud de cambio y que el nuevo tomador acepte las condiciones del seguro. Esto puede ocurrir en situaciones como la venta de un bien asegurado (por ejemplo, vendes tu coche y el comprador quiere continuar con ese seguro, pasando a ser él el tomador) o cambios dentro de una familia. Es una gestión administrativa relativamente común: la aseguradora te pedirá la documentación necesaria y emitirá una suplemento o modificación del contrato reflejando el nuevo tomador.
Un menor de edad no puede ser tomador de un seguro, ya que para firmar un contrato de seguro legalmente se requiere ser mayor de edad (18 años en la mayoría de países) o estar emancipado. Sin embargo, un menor sí puede ser asegurado. De hecho, es común que los niños sean asegurados en pólizas de salud, decesos o vida siempre que un adulto actúe como tomador. Por ejemplo, unos padres pueden asegurar a su hijo menor (el hijo será el asegurado), pero serán los padres quienes figuren como tomadores y se encarguen de contratar y pagar la póliza. En resumen: los menores pueden estar cubiertos por seguros, pero la responsabilidad contractual la debe asumir un adulto.
Conocer la diferencia entre tomador y asegurado es fundamental para entender cómo funcionan los seguros y evitar confusiones. En resumen, el tomador del seguro es quien contrata la póliza, la firma y paga las primas, mientras que el asegurado es quien está protegido por esa póliza y recibe sus beneficios. Pueden ser la misma persona (caso en el que una sola persona tanto paga como está cubierta) o pueden ser distintos (por ejemplo, cuando aseguramos a un familiar o un bien ajeno).
Consejos finales: Antes de contratar un seguro, identifica claramente quién será el tomador y quién será el asegurado. Si vas a asegurar a otra persona o a un menor, asegúrate de contar con su consentimiento y de entender que tus obligaciones como tomador serán pagar y gestionar el seguro, aunque tú no estés cubierto. Lee bien las condiciones de la póliza para conocer los derechos y responsabilidades de cada figura. Si tienes dudas, consulta con tu asesor o compañía de seguros para evitar malentendidos.
Esperamos que esta guía de El Comparador Seguro te haya ayudado a aclarar el tema. Con esta información, podrás contratar y manejar tus seguros con más confianza, sabiendo exactamente quién es quién: el tomador y el asegurado, cada uno cumpliendo su papel para que el seguro funcione correctamente. ¡Ahora tienes más claro este concepto clave en el mundo de los seguros!
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